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adios ansiedad

Qué es la ansiedad y por qué la sientes.

El estrés y la ansiedad son los males más comunes de nuestros días y los principales saboteado- res de todos tus esfuerzos para lograr un peso saludable, controlar tus hormonas, sentir felicidad
y tener más calidad de vida. Por eso, quiero que aprendas más sobre ellos y darte consejos que sí funcionan para ayudarte a manejarlos.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una emoción subjetiva de aprehensión, miedo, expectativa temerosa o preocupación excesiva por el presente o el futuro. La idea fija de la persona ansiosa es que algo malo va a
pasar.

Tiene una función adaptativa que permite a tu cuerpo responder a situaciones cotidianas estresantes, movilizándote a huir, atacar, neutralizar, enfrentar o adaptarte, dependiendo de su naturaleza y del riesgo que represente para ti. Se activa ante una amenaza, real o no, como una señal que te advierte que debes actuar para resolverla.

La ansiedad no suele representar un problema para la salud. Aunque si tienes mucho miedo o te
sientes amenazada, tu organismo puede responder de forma desproporcionada.

¿A qué me refiero?

Que puedes presentar malestares y síntomas
físicos (palpitaciones, dificultad para respirar, calambres, dolores de cabeza, mareos); psicológicos (preocupación, inseguridad, miedo a morir); conductuales (comer en exceso, consumir alcohol o drogas, problemas con el sueño).

Si algo de eso te sucede, estás en presencia de un trastorno de ansiedad, el cual sí puede causar un efecto muy negativo en tu salud emocional. Y deberías tomar acción para superarlo.

¿Por qué sientes ansiedad?

Existen factores genéticos, conductuales, neuroquímicos y socioculturales que influyen en
la aparición de la ansiedad. Por ejemplo, si perteneces a una familia ansiosa puedes ser más vulnerable y propensa a desarrollarla.

Es una situación similar a cuando una niña es premiada o le refuerzan sus  logros con alimentos; ella será más propensa a repetir esa conducta. Por otro lado, pueden existir ciertas alteraciones en los neurotransmisores cerebrales  (serotonina, dopamina y norepinefrina) o en la producción de cortisol (hormona del estrés). Ambas aumentan tu riesgo de padecer ansiedad.

Por último, si eres una persona vulnerable, tienes presión social, estás en un ambiente  laboral estresante, eres víctima de la violencia, inseguridad o la incertidumbre, te habrás comprado el ticket ganador para ser ansiosa.

 

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Conoce mi historia

Para mí existe una gran verdad: nacimos para ser saludables y mantenernos con energía vital hasta el último día de nuestras vidas. Pero el estrés y las enfermedades son ladrones que llegan para robarse nuestra energía y felicidad. Y entran a nuestro templo (cuerpo) porque dejamos ventanas abiertas por donde se pueden colar.
Para mí existe una gran verdad: nacimos para ser saludables y mantenernos con energía vital hasta el último día de nuestras vidas. Pero el estrés y las enfermedades son ladrones que llegan para robarse nuestra energía y felicidad. Y entran a nuestro templo (cuerpo) porque dejamos ventanas abiertas por donde se pueden colar.

Cómo era mi vida antes de iniciar el viaje

Durante muchos años, viví en carne propia el daño que los ciclos destructivos del estrés, la ansiedad, la obesidad y sus enfermedades asociadas pueden causar en la vida de las personas.  Y quiero prestarte un momento mis zapatos viejos y desgastados para que imagines este panorama:

Siempre he tenido tendencia a tener exceso de peso. Tengo recuerdos de mí haciendo grandes sacrificios y dietas extremas para controlar mi peso, a partir de los 17 años. Así crecí.  Entre dietas de moda y pastillas para adelgazar. Las probé casi todas.

En 1990 me casé y tuve a mi primer hijo Tito. Años después terminé mi carrera de medicina en Venezuela, tuve a mi segunda hija Susana (1998) y en el año 2000 comencé a trabajar en la administración pública de mi ciudad (Maracaibo, Venezuela), coordinando programas de salud del gobierno local y regional para atender y sanar a las comunidades en situación de pobreza extrema.

Siempre le di más importancia a mi trabajo que a mi salud

Entre el 2000 y el 2008 me mantuve enfocada para destacar en el área laboral. Perdí el equilibrio que todos necesitamos en diferentes ámbitos y abandoné áreas importantes de mi vida.

A la par, realicé una maestría universitaria en Planificación del Sector Salud que consumía gran parte de mi energía y tiempo. Era desgastante y me faltaban fuerzas para abarcarlo todo.
Los años 2007 y 2008 llegaron para voltear por completo mi estabilidad emocional.  Fueron mis grandes maestros.

Experimenté un divorcio difícil, la muerte trágica de un primo amado, la partida de mi hijo Tito a los Estados Unidos que se fue a estudiar.

Además, los alcaldes que apoyaban mi gestión perdieron las elecciones, quebró mi empresa por cuentas que nunca pude cobrar. Por último, se incendió mi apartamento y perdí el trabajo al que le dediqué tanto amor, tiempo y esfuerzo.

Quedé prácticamente en la quiebra económica y emocional. Así de simple y de complicado a la vez.

Todo se vino abajo, menos mi peso y mi ansiedad. Aumenté 20 kilos en un año, me desequilibré emocionalmente y regresaron los ataques de pánico que había logrado vencer en años anteriores.

¿El resultado? Más soledad, depresión, ansiedad, enfermedad, resentimiento, inseguridad, ruina, miedo y desesperación. Me sentía enferma y cansada de estar enferma y cansada.

La luz siempre llega.

Cuando toqué fondo, me di cuenta de que tenía dos opciones: seguir revolcada en el dolor, la frustración, la enfermedad y el miedo, o diseñar un plan para salir del pantano.

Opté por cambiarme los zapatos de víctima por unos de colores que hacían juego con un par de lentes cristalinos para ver la vida desde otra óptica.

Y en ese camino descubrí que podía convertir las malas experiencias y errores en grandes lecciones de vida para mí y para gente como tú.

Así nació Soy Saludable, en agosto del 2010.

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    No es normal que haya tanta gente enferma, cuando las células están diseñadas para repararse a sí mismas. Tampoco eres víctima de la genética y de las enfermedades que arrastraron tus padres.

    Tienes más poder del que te hicieron creer. Porque la Inteligencia que creó el cuerpo, también es capaz de curarlo.

    Estoy aquí para mostrarte cómo soltar el miedo a envejecer, enfermarte o morir temprano, y compartirte las herramientas científicas más efectivas para vivir más y mejor.

    Quiero ayudarte a mantenerte enérgica, saludable y alegre, utilizando la estrategia más eficaz que existe: cambiar radicalmente tu mente y tus hábitos de vida, desde el amor hacia ti.

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