Problema 14: DOLOR Y RESEQUEDAD VAGINAL

Solución: Protocolo natural de rejuvenecimiento vaginal

1. Elige una DIETA ANTI INFLAMATORIA

Come natural y balanceado en un 80 % de tu tiempo, incluyendo proteínas de origen animal o vegetal, vegetales y frutas, grasas saludables, carbohidratos de la tierra (yuca, plátano, batata o camote, papa) y algunos cereales (arroz integral, trigo sarraceno y quinoa preferiblemente). Descarga nuestro curso DIETA ANTI INFLAMATORIA para obtener los planes de alimentación y recetas.

2. Habla con tu ginecólogo (a)

Antes de tomar o iniciar cualquier tratamiento para aliviar los síntomas de dolor o resequedad vaginal. No juegues con tu salud, saliendo a comprar lo primero que te recomiende una amiga. El médico te puede ayudar a prevenir o tratar la resequedad vaginal, entre otras condiciones.

3. Dale tiempo a la excitación durante las relaciones

La lubricación natural por excitación sexual puede disminuir los síntomas de resequedad y/o ardor. Una mujer necesita entre 15 y 20 minutos de excitación o juego previo para alcanzar una lubricación óptima. Que no se te olvide saltarte ese paso.

4. Busca mantener tu vagina estimulada

Para que la lubricación se mantenga, para esto puedes poner en práctica los Ejercicios de Kegel y utilizar el VagiYoga para mejorar la circulación de la zona. Úsalo siempre junto al Gel Hidratante Femenino con Ácido Hialurónico, al hacerlo, el ácido hialurónico puede penetrar más profundamente brindándote mayores beneficios de humectación y lubricación.

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5. Aumenta tu intimidad

El contacto con el interior de tu vagina ya sea con el pene de tu pareja, los dedos o un juguete sexual también te ayudará a estimularla y mejorar la lubricación. Recuerda que lo que no se usa se atrofia, así que busca más orgasmos por favor.

6. Estimula consciente y periódicamente la pared anterior de tu vagina

A unos 4 a 6 centímetros de su entrada se encuentra tu punto G, para esto, te recomendamos utilizar tu dedo índice o medio con un gel íntimo con ácido hialurónico que regenera, rehidrata y rejuvenece tu vagina aumentando el placer durante las relaciones íntimas.

7. Apóyate con suplementos

como LibiZenzs Women Energizante, este producto eleva tu deseo sexual, y además, al regular y estimular la producción natural de testosterona, ayuda a mejorar la circulación y la lubricación vaginal. Ordena productos aquí

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8. Cuida tus genitales

Evita utilizar jabones, lociones, perfumes y duchas con fragancias ya que pueden ser abrasivos y ser causantes de esa resequedad. Si quieres mantenerla limpia, hidratada y libre de malos olores prueba la espuma limpiadora íntima de Zenzsual y a continuación colócate el gel íntimo con ácido hialurónico 1 a 2 veces al día. En pocos días notaras los cambios

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9. Lleva una vida saludable

Busca espacios para consentirte y relajarte. Medita unos minutos cada día. Evita los altos niveles de estrés, así como el consumo de alcohol y cigarrillo. Haz ejercicios cada día, ideal al aire libre. Procura dormir entre 7 y 8 horas cada noche. Mantener una vida saludable puede ayudar mucho más de lo que imaginas.

10. Recupera tu confianza y vive

Y vuelve a tener una vida sexual placentera con nuestro protocolo de rejuvenecimiento vaginal. No olvides guardar este contenido y compartirlo con tus amigas. Y agradece a Dios cada día por estar viva, pues este es el mayor bálsamo anti-envejecimiento.

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¡A la orden!
Samar
Soysaludable.com

Conoce mi historia

Para mí existe una gran verdad: nacimos para ser saludables y mantenernos con energía vital hasta el último día de nuestras vidas. Pero el estrés y las enfermedades son ladrones que llegan para robarse nuestra energía y felicidad. Y entran a nuestro templo (cuerpo) porque dejamos ventanas abiertas por donde se pueden colar.
Para mí existe una gran verdad: nacimos para ser saludables y mantenernos con energía vital hasta el último día de nuestras vidas. Pero el estrés y las enfermedades son ladrones que llegan para robarse nuestra energía y felicidad. Y entran a nuestro templo (cuerpo) porque dejamos ventanas abiertas por donde se pueden colar.

Cómo era mi vida antes de iniciar el viaje

Durante muchos años, viví en carne propia el daño que los ciclos destructivos del estrés, la ansiedad, la obesidad y sus enfermedades asociadas pueden causar en la vida de las personas.  Y quiero prestarte un momento mis zapatos viejos y desgastados para que imagines este panorama:

Siempre he tenido tendencia a tener exceso de peso. Tengo recuerdos de mí haciendo grandes sacrificios y dietas extremas para controlar mi peso, a partir de los 17 años. Así crecí.  Entre dietas de moda y pastillas para adelgazar. Las probé casi todas.

En 1990 me casé y tuve a mi primer hijo Tito. Años después terminé mi carrera de medicina en Venezuela, tuve a mi segunda hija Susana (1998) y en el año 2000 comencé a trabajar en la administración pública de mi ciudad (Maracaibo, Venezuela), coordinando programas de salud del gobierno local y regional para atender y sanar a las comunidades en situación de pobreza extrema.

Siempre le di más importancia a mi trabajo que a mi salud

Entre el 2000 y el 2008 me mantuve enfocada para destacar en el área laboral. Perdí el equilibrio que todos necesitamos en diferentes ámbitos y abandoné áreas importantes de mi vida.

A la par, realicé una maestría universitaria en Planificación del Sector Salud que consumía gran parte de mi energía y tiempo. Era desgastante y me faltaban fuerzas para abarcarlo todo.
Los años 2007 y 2008 llegaron para voltear por completo mi estabilidad emocional.  Fueron mis grandes maestros.

Experimenté un divorcio difícil, la muerte trágica de un primo amado, la partida de mi hijo Tito a los Estados Unidos que se fue a estudiar.

Además, los alcaldes que apoyaban mi gestión perdieron las elecciones, quebró mi empresa por cuentas que nunca pude cobrar. Por último, se incendió mi apartamento y perdí el trabajo al que le dediqué tanto amor, tiempo y esfuerzo.

Quedé prácticamente en la quiebra económica y emocional. Así de simple y de complicado a la vez.

Todo se vino abajo, menos mi peso y mi ansiedad. Aumenté 20 kilos en un año, me desequilibré emocionalmente y regresaron los ataques de pánico que había logrado vencer en años anteriores.

¿El resultado? Más soledad, depresión, ansiedad, enfermedad, resentimiento, inseguridad, ruina, miedo y desesperación. Me sentía enferma y cansada de estar enferma y cansada.

La luz siempre llega.

Cuando toqué fondo, me di cuenta de que tenía dos opciones: seguir revolcada en el dolor, la frustración, la enfermedad y el miedo, o diseñar un plan para salir del pantano.

Opté por cambiarme los zapatos de víctima por unos de colores que hacían juego con un par de lentes cristalinos para ver la vida desde otra óptica.

Y en ese camino descubrí que podía convertir las malas experiencias y errores en grandes lecciones de vida para mí y para gente como tú.

Así nació Soy Saludable, en agosto del 2010.

    Conecta con nosotros

    No es normal que haya tanta gente enferma, cuando las células están diseñadas para repararse a sí mismas. Tampoco eres víctima de la genética y de las enfermedades que arrastraron tus padres.

    Tienes más poder del que te hicieron creer. Porque la Inteligencia que creó el cuerpo, también es capaz de curarlo.

    Estoy aquí para mostrarte cómo soltar el miedo a envejecer, enfermarte o morir temprano, y compartirte las herramientas científicas más efectivas para vivir más y mejor.

    Quiero ayudarte a mantenerte enérgica, saludable y alegre, utilizando la estrategia más eficaz que existe: cambiar radicalmente tu mente y tus hábitos de vida, desde el amor hacia ti.