Blog

adios ansiedad

Cómo saber si tengo un trastorno de pánico y consejos para superarlo.

Cómo saber si tengo un trastorno de pánico y consejos para superarlo.

Los ataques de pánico pueden ocurrir en cualquier momento. No se producen únicamente en respuesta a situaciones amenazantes, tales como objetos, recuerdos de sucesos traumáticos, separación de figuras importantes en nuestra vida o exceso de trabajo. Todos estos síntomas tan desagradables pueden producirse aun estando tranquila y sin ansiedad.

Las personas que los han experimentado presentan gran inquietud o preocupación continua acerca de que le repitan los ataques o de sus consecuencias (ej., pérdida de control, tener un ataque de corazón, perder la razón o “volverse loco”).

Los ataques de pánico se describen como “miedo al miedo” o a “no sé qué”, y a peligros que la gran mayoría de la veces no son reales.

Además, presentan cambios significativos en su vida, tales como:

• Dejar de hacer cosas que antes les gustaban.

• Dejar de salir de su casa o no regresar a los sitios donde les dio el primer ataque de pánico.

• No poder llevar a cabo rutinas normales, como conducir, ir a la escuela, al trabajo o a la tienda.

Si presentas dos o más de los siguientes indicios, podrías estar en presencia de un trastorno de pánico:

  • Episodios espontáneos y recurrentes de una gran variedad de síntomas inexplicables: taquicardias, sudoración, sensación de asfixia o insuficiencia respiratoria, dolores en el pecho, etc.
  • Preocupación excesiva por tu salud con rasgos obsesivos compulsivos y pensar que tienes cualquier enfermedad. Es una actitud un poco hipocondríaca, es decir, cuando la persona siempre asume que está enferma o tiene una dolencia.
  • Pensamientos catastróficos y miedo a tenerlos. Incluyen ideaciones suicidas o eventos violentos (contra ti mismo o contra los demás).
  • Continúas presentando episodios repentinos con los síntomas indeseados y siempre tienes temor de que se repitan.
  • Tienes miedo injustificado o excesivo a morir, volverte loca (o) o a sus consecuencias.
  • Dejas de hacer cosas que hacías habitualmente y evades las responsabilidades que te son asignadas (manejar, salir a divertirte, trabajar, etc.)

Si identificaste dos o más de estas condiciones, te pido que acudas a un profesional de salud mental (psicólogo o psiquiatra) y a un health coach para mejorar tus hábitos de vida.

El trastorno de pánico va a desaparecer cuando cambies tu forma de pensar, vivir y comunicarte.

Aquí te doy 5 consejos que podrán ayudarte:

  1. No le agregues más miedo a tu miedo, recuerda que ni te vas a morir ni te volverás loca (o). Y aunque tus pensamientos y síntomas son muy atemorizantes, ellos no son peligrosos ni dañinos para ti. Es una tormenta emocional. Cálmate. Distrae tu mente. Habla con alguien.
  2. Observa que por muy intensos y duraderos que parezcan los síntomas no son eternos, solo permanecen en un nivel muy alto unos pocos segundos. Debes saber que las crisis pasan solas por más severas que sean.
  3. Minimiza el café a no más de una taza al día. Y procura tomar más infusiones de manzanilla, tilo y valeriana a lo largo de la tarde y sobre todo en la noche.
  4. Nota que cuando dejas de agregar pensamientos temerosos a tu miedo y te distraes, éste comienza a apagarse. Cuando el miedo llegue espera a que pase, acéptalo sin escaparte de él, te prometo que se irá. Mantente distraída.
  5. Descarga nuestro ebook “Ataques de Pánico” en www.soysaludable.com para aprender más sobre ellos y como controlarlos.

Espero que este artículo te ayude a superar tus ataques de pánico. Recuerda que no estás [email protected]

Samar.


 

Share this post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


Conoce mi historia

Para mí existe una gran verdad: nacimos para ser saludables y mantenernos con energía vital hasta el último día de nuestras vidas. Pero el estrés y las enfermedades son ladrones que llegan para robarse nuestra energía y felicidad. Y entran a nuestro templo (cuerpo) porque dejamos ventanas abiertas por donde se pueden colar.
Para mí existe una gran verdad: nacimos para ser saludables y mantenernos con energía vital hasta el último día de nuestras vidas. Pero el estrés y las enfermedades son ladrones que llegan para robarse nuestra energía y felicidad. Y entran a nuestro templo (cuerpo) porque dejamos ventanas abiertas por donde se pueden colar.

Cómo era mi vida antes de iniciar el viaje

Durante muchos años, viví en carne propia el daño que los ciclos destructivos del estrés, la ansiedad, la obesidad y sus enfermedades asociadas pueden causar en la vida de las personas.  Y quiero prestarte un momento mis zapatos viejos y desgastados para que imagines este panorama:

Siempre he tenido tendencia a tener exceso de peso. Tengo recuerdos de mí haciendo grandes sacrificios y dietas extremas para controlar mi peso, a partir de los 17 años. Así crecí.  Entre dietas de moda y pastillas para adelgazar. Las probé casi todas.

En 1990 me casé y tuve a mi primer hijo Tito. Años después terminé mi carrera de medicina en Venezuela, tuve a mi segunda hija Susana (1998) y en el año 2000 comencé a trabajar en la administración pública de mi ciudad (Maracaibo, Venezuela), coordinando programas de salud del gobierno local y regional para atender y sanar a las comunidades en situación de pobreza extrema.

Siempre le di más importancia a mi trabajo que a mi salud

Entre el 2000 y el 2008 me mantuve enfocada para destacar en el área laboral. Perdí el equilibrio que todos necesitamos en diferentes ámbitos y abandoné áreas importantes de mi vida.

A la par, realicé una maestría universitaria en Planificación del Sector Salud que consumía gran parte de mi energía y tiempo. Era desgastante y me faltaban fuerzas para abarcarlo todo.
Los años 2007 y 2008 llegaron para voltear por completo mi estabilidad emocional.  Fueron mis grandes maestros.

Experimenté un divorcio difícil, la muerte trágica de un primo amado, la partida de mi hijo Tito a los Estados Unidos que se fue a estudiar.

Además, los alcaldes que apoyaban mi gestión perdieron las elecciones, quebró mi empresa por cuentas que nunca pude cobrar. Por último, se incendió mi apartamento y perdí el trabajo al que le dediqué tanto amor, tiempo y esfuerzo.

Quedé prácticamente en la quiebra económica y emocional. Así de simple y de complicado a la vez.

Todo se vino abajo, menos mi peso y mi ansiedad. Aumenté 20 kilos en un año, me desequilibré emocionalmente y regresaron los ataques de pánico que había logrado vencer en años anteriores.

¿El resultado? Más soledad, depresión, ansiedad, enfermedad, resentimiento, inseguridad, ruina, miedo y desesperación. Me sentía enferma y cansada de estar enferma y cansada.

La luz siempre llega.

Cuando toqué fondo, me di cuenta de que tenía dos opciones: seguir revolcada en el dolor, la frustración, la enfermedad y el miedo, o diseñar un plan para salir del pantano.

Opté por cambiarme los zapatos de víctima por unos de colores que hacían juego con un par de lentes cristalinos para ver la vida desde otra óptica.

Y en ese camino descubrí que podía convertir las malas experiencias y errores en grandes lecciones de vida para mí y para gente como tú.

Así nació Soy Saludable, en agosto del 2010.

    Conecta con nosotros

    No es normal que haya tanta gente enferma, cuando las células están diseñadas para repararse a sí mismas. Tampoco eres víctima de la genética y de las enfermedades que arrastraron tus padres.

    Tienes más poder del que te hicieron creer. Porque la Inteligencia que creó el cuerpo, también es capaz de curarlo.

    Estoy aquí para mostrarte cómo soltar el miedo a envejecer, enfermarte o morir temprano, y compartirte las herramientas científicas más efectivas para vivir más y mejor.

    Quiero ayudarte a mantenerte enérgica, saludable y alegre, utilizando la estrategia más eficaz que existe: cambiar radicalmente tu mente y tus hábitos de vida, desde el amor hacia ti.

    Anímate a recibir nuestros NewsLetters con información de salud cada semana y llévate como regalo:

    ABC DEL REJUVENECIMIENTO NATURAL
    GUÍA DE CONTROL DE
    AVANCES